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lunes, 30 de enero de 2012

DON'T EVER FEED THE TROLLS

En este blog ya hablamos del fenómeno troll, pero amigas, yo aguanto diariamente a un troll en persona.

Me llamo Elena y aguanto a un troll.


Holaaaaaaaaaaaaa Elenaaaaaaaaaaaa...

The thing is que yo pensaba que la gente cara a cara no era tan de trollear, bueno, si lo sabia, pero pensaba que ante el movimiento masivo antitroll el mundo se habría concienciado... mal. Y yo tengo mi troll que disfruta como un enano intentando sacarme de quicio y con ello, llamando la atención sobre si.

Sí, sigue vivo... asi se demuestra que no soy Satán, sino que a veces, soy imbécil, de buena tonta, vamos.

La semana pasada fue un canteo, hoy gracias al método Yishana soy otra persona. Rebasando limites insospechados aguanté la peor imitacion de mi persona habida y por haber (si hubiese tenido gracia, hasta le hubiese aplaudido, pero fue penosa), además de otras lindezas como que catalogue a la gente que me importa, que lógicamente, no conoce, que se apropie de mi cosas, de mi espacio personal... Soy una persona con un propósito (y ese no es matarle... que es un buen propósito, pero por extraño que parezca, hay humanos que dicen quererle, como una pareja supuesta...), canjear mi ira por cosas que me hagan la vida más feliz.

Cada día que me encuentre con mi troll, solo tengo que aguantar cosas, sin matarle, respirar y pensar "soy un junco hueco"... me lo apunto, una rayita en un papel. Hoy ha sido el primer dia del método Yishana, y la verdad tengo 8 marcas, a la 25 me hago un regalico, puede ser una laca de uñas, puede ser una chocolatina, puede ser una chuminada de los chinos... algo que me anime.

El caso es que tuve mi momento de caer cual pardilla a la provocación, pero llega un momento en el que piensas en dos conceptos, primero, "tiene tanta importancia mi opinión como para tener que decirla sí o sí? arreglo el mundo con mi opinión ahora mismo? soy tan sobervia que no puedo soportar tener que callar?", obviamente no, puedo vivir sin decir muchas cosas por fuera, porque puedo decirmelas por dentro sin reventar,  básicamente cuando hablas de cosas que no van a arreglar el mundo y que no te va la vida en ello, no importa, importa las cosas que cambian la vida. Y segundo "si un troll se alimenta de comentarios... si no le das comentarios que hace?". Respuesta: morirse de inanición.



Dicho y hecho, el otro dia cuando empecé a callar mi opinión, mi troll la tomó con otras personas y cuando estos pasaron, se quedó solipandi. Hoy cuando he pasado de sus provocaciones, ha intentado llamar la atención negativamente con otro tipo de comportamientos, todos ellos infantiles, pero lo dice supernanni, "no les deis dos ostias con la mano abierta, simplemente no prestad atención a eso que no quereis que repita". 

Que podria ir a hablar con mi troll, pero en serio, pensais que afrontar las cosas de manera adulta entra en sus planes? No, obviamente. Así que mientras tenga que aguantar a mi troll particular, reforzaré más mi autocontrol y rebajaré su comportamiento. Diversión sin limite...

Demostrado pues, tu puedes ser "feliz" dentro de las circunstacias conviviendo con un troll, siempre y cuando no lo alimentes, ni antes, ni despues de las 12.  Obviamente si no fuese tan correcta, con una patada en los webs, se arreglaba, pero todo sea por la concordia y el buen hacer en esta nuestra comunidad.

lunes, 21 de junio de 2010

Un poquito de por favor

De pequeña me inculcaron fuertemente que molestar a los demás es de mal gusto a parte de que es muuy desconsiderado.

Sin embargo actualmente esa apreciación deben haberla perdido ciertos sectores sociales que no entienden que es de ley reconocer derechos inherentes a la nuestra persona en los demás.



EGOISMO 1- EMPATÍA 0 (a por elloooooos, oeeeee...)

La cosa es simple, todos tenemos un espacio personal, inviolable, un microcosmos interno, algunas personas lo dejamos abierto a los demás, porque no tenemos miedo de que la gente se lo cargue ni dejamos entrar a según que personas.

Pero un día, las puertas se cierran por vacaciones y todo el mundo te recrimina que no le dejes entrar. Y eso no es justo. Que tu seas abierta al mundo no implica que eso vaya a ser por ley asi y desde luego no implica que los demás estén en un derecho de exigirte otra jornada más de puertas abiertas.

Máxime si empiezas a notar que ya nadie lo valora.

Y entonces creen que no, pero te empiezan a exigir que lo hables con ellos, que lo comentes, es decir, que vuelvas a abrir las puertas de tu mundo. Y qué pasa si no quiero? Y qué pasa si quiero estar simplemente unos días en mi mundo tan tranquila y pensando en mis cosas? Estoy obligada? He recitado alguna vez eso de "en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, en el orden y en el caos?". No, y eso debería haberme libre, porque yo soy libre.

La amistad no puede exigirse, el espacio no es obligado, uno debe agradecer cada pequeña cosa que otro le dé, aunque suene a moverse por migajas, pero es que asi van las cosas, quienes sin pedir te dan grandes trozos de ellos son los amigos, quienes te hacen sentir suplicante ante migajas no.

Pero todo eso requiere tiempo, y que te hayan dado un trozo hoy no implica nada mañana.

miércoles, 14 de abril de 2010

Terapia para el alma

Hay días en los que seres innombrables se cruzan en tu camino. Te ponen las cosas difíciles, no atienden a razones. Hay días en los que deseas ser verdaderamente malvada y poner una bomba que vuele la casa o la oficina de una persona, o toda una ciudad, o quizás un país entero, aunque sea pequeñito.

En esos momentos podemos realmente llegar a sentir odio. El primer impulso es gritar, decirle cuatro cosas a estos seres, mandarlos a cierto sitio, decirles a la cara lo idiotas que son, pero en algunos ambientes, como en el trabajo, desgraciadamente, hay que mantener las formas. En esos casos hay que decir las cosas educadamente, y con una bonita sonrisa en la cara. Y si aún así se empeñan, no dan su brazo a torcer, y ya no te queda más remedio que tragar, pues a tragar y a mantener la compostura.

Es muy importante en estos casos no dejarnos dominar por el odio. El odio es un sentimiento negativo que hay que erradicar. Es mejor pensar "no te odio, sólo te desprecio", y esperar pacientemente; y cuando haya problemas, que los habrá, aunque te toque a tí el marrón de solucionarlos, al menos podrás decir sonriendo "como ya te dije..."

Pero como la espera se hace dura, y es muy difícil contener los ataques de odio y de ira y mantener la compostura, hay que aprender técnicas de relajación para hacerla más llevadera: Respira profundamente... inhala, exhala... repite el mantra "soy un junco hueco, soy un junco hueco", inhala, exhala... con la mirada fija en el entrecejo; busca tu tercer ojo y mantente concentrada, inhala, exhala.... destierra todo pensamiento negativo de tu mente; déjala en blanco... y sobre todo, para acompañarte, ponte un poco de música relajante y terapéutica. La música cura el alma, escúchala, cántala, déjate llevar por ella:




No sé vosotros, pero yo me he quedado como nueva... ¡Muajajaaja!