Escucha nuestro Himno Oficial

Mostrando entradas con la etiqueta manipuladoras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta manipuladoras. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de junio de 2010

Un poquito de por favor

De pequeña me inculcaron fuertemente que molestar a los demás es de mal gusto a parte de que es muuy desconsiderado.

Sin embargo actualmente esa apreciación deben haberla perdido ciertos sectores sociales que no entienden que es de ley reconocer derechos inherentes a la nuestra persona en los demás.



EGOISMO 1- EMPATÍA 0 (a por elloooooos, oeeeee...)

La cosa es simple, todos tenemos un espacio personal, inviolable, un microcosmos interno, algunas personas lo dejamos abierto a los demás, porque no tenemos miedo de que la gente se lo cargue ni dejamos entrar a según que personas.

Pero un día, las puertas se cierran por vacaciones y todo el mundo te recrimina que no le dejes entrar. Y eso no es justo. Que tu seas abierta al mundo no implica que eso vaya a ser por ley asi y desde luego no implica que los demás estén en un derecho de exigirte otra jornada más de puertas abiertas.

Máxime si empiezas a notar que ya nadie lo valora.

Y entonces creen que no, pero te empiezan a exigir que lo hables con ellos, que lo comentes, es decir, que vuelvas a abrir las puertas de tu mundo. Y qué pasa si no quiero? Y qué pasa si quiero estar simplemente unos días en mi mundo tan tranquila y pensando en mis cosas? Estoy obligada? He recitado alguna vez eso de "en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, en el orden y en el caos?". No, y eso debería haberme libre, porque yo soy libre.

La amistad no puede exigirse, el espacio no es obligado, uno debe agradecer cada pequeña cosa que otro le dé, aunque suene a moverse por migajas, pero es que asi van las cosas, quienes sin pedir te dan grandes trozos de ellos son los amigos, quienes te hacen sentir suplicante ante migajas no.

Pero todo eso requiere tiempo, y que te hayan dado un trozo hoy no implica nada mañana.

miércoles, 7 de abril de 2010

El poder oculto de una mujer

Las mujeres tenemos un enorme potencial escondido que muchas veces desconocemos. Quizás no lo explotamos porque ni siquiera nos hemos dado cuenta de que existe, hasta que un día nos da de bruces en la cara y descubrimos la realidad. Si no os lo creéis, mirad a la pobre Mary:

- ¿Pero qué leches está pasando aquí?

Mary era una chica sencilla, inocente, alegre, simpática, que vivía su vida tranquilamente, sin preocupaciones; pero de repente, sin comerlo ni beberlo, descubrió que sus amigos no eran tales, sino meros pagafantas ansiosos por llevársela al huerto, acosándola sin piedad como buitres carroñeros. El caso es que Mary no había hecho nada para atraerlos; ni un gesto, ni una frase, ni la más mínima insinuación. Y sin embargo ahí estaban. ¿Os imagináis lo que llega a pasar si Mary llega a ser consciente de su potencial?
Cierto es que Mary era muy guapa. Pero a veces no hace falta ser especialmente guapa. Tiran más dos tetas que dos carretas, dice el refrán, y basta simplemente con ser simpática y amable. Por esto muchas chicas, guapas o no, se han sentido como Mary en más de una ocasión. Es lo que yo denomino “el momento de la iluminación”.

Desde pequeñitas nos han enseñado a ser buenas, educadas, a ser amables con la gente, a comportarnos bien y de manera decente, en definitiva, a ser mujeres de provecho. Y quizás por ello muchas de nosotras no conocemos nuestras armas de mujer hasta que llega ese momento de la iluminación. Inocentes de nosotras que somos…


Esto es justo el tipo de cosas que esperas que haga una mujer, como ella...


Y ahora que somos conocedoras de lo que somos capaces ¿qué hacer? Explotar o no nuestro potencial, he aquí el dilema… Ante nosotras se abre un mundo infinito de posibilidades, y está en nuestra mano decidir si seguimos siendo buenas, o preferimos tirar por el lado oscuro:

Podríamos utilizar nuestros encantos para dominar a los hombres cual mujer fatal. Si una sonrisa, una mirada, un gesto inintencionado pueden causar sensación, imaginad si aprendemos a usarlos en nuestro provecho ¡podremos conseguir lo que queramos!. Si aprendemos a dominar las miradas, los gestos, las sonrisas, los tendremos bebiendo de nuestra mano, se desvivirán por complacernos, por ayudarnos, por hacernos felices, por concedernos nuestros deseos. Se pelearán, robarán, e incluso matarán por nosotras.


Venga, pelearos por mí, a ver quién se queda conmigo.

Y centrándonos en nuestra vena manipuladora, si el poder de una sonrisa es infinito, mucho más lo es el de una lágrima. Por algo nos llaman el sexo débil, no porque lo seamos, pero sí porque podemos aparentarlo en nuestro beneficio. Un hombre siempre se prestará a ayudar a una mujer desvalida que sufre.

¿Qué te apuestas a que se libra de la multa?

Pero por supuesto no tendríamos que dejar de lado nuestra buena educación; esos valores y principios que nos han inculcado. No hay por qué dejar de ser amable, buena y educada, porque todo esto constituye una fachada incomparable que nos ayudará aún más a conseguir nuestros propósitos.

- Creía que eras tonta.
- Soy lista cuando me interesa.


Y aún podríamos rizar más el rizo, y utilizar la técnica de la mosquita muerta. Hacernos pasar por la persona más buena del mundo, ser amables con los demás, desvivirnos por ellos, ganarnos su confianza para que nos tengan en la más alta estima. Y si una vez hecho esto hemos conseguido lo que buscábamos, ya tendríamos vía libre para apuñalarles por la espalda de la forma más ruín y rastrera.

Ejemplo de chica dulce e inocente que no ha roto un plato en su vida

Fijaos de lo que somos capaces. Fijaos todo lo que podemos hacer con un simple chasquido de dedos. El dilema moral que se nos plantea es duro ¿usamos nuestras armas? ¿no las usamos? ¿qué hacemos?
Mi opinión es que, como con todo en la vida, la clave está en el término medio. Ser buena y con quien vale la pena, y usar nuestras armas si la ocasión lo requiere, y si nuestra víctima se lo merece.

Pero cada una que decida lo que quiera, lo importante es saber que nuestro potencial está ahí, y que podemos utilizarlo si lo necesitamos. Decidas lo que decidas, siempre está bien saberlo.